Apasionado, obsesivo, emprendedor, líder, referente… son todos adjetivos que caracterizan a León Najnudel y que coinciden con la mayoría de los y las entrenadoras. El destino quiso que un 22 de abril coincida la fundación de ATEBA (ahora ATEBARA) como primera asociación de técnicos de básquet de nuestro país con el fallecimiento del creador de la Liga Nacional.
Si para nombrar a una persona solo basta decir su nombre, significa que trascendió en el tiempo y que su peso propio excede cualquier tipo de explicación. Y eso es León. Inspira admiración y respeto. Será recordado para siempre como el creador de la Liga Nacional, pero en realidad fue mucho más que eso: un soñador que pensaba que siempre se puede mejorar y que el aprendizaje, tanto del jugador como del entrenador, no debe terminar nunca.
El legado que dejó León, después sostenido por quienes vinieron detrás, ubica la vara muy alta y hace que sea una responsabilidad colectiva sostenerla y elevarla cada vez más. En esta tarea participan entrenadores que trabajan por toda Latinoamérica, jugadores y jugadoras en la NBA, en Europa, selecciones formativas que están en la conversación de todos los mundiales y los equipos mayores, tanto masculino como femenino, que nos generan cada vez más orgullo. El camino es conocido: capacitarse, estudiar, perfeccionarse, no conformarse y buscar la excelencia propia y ajena.
Gracias León.
¡Felíz día del entrenador y de la entrenadora!
Pensemos el cambio de reglas propuesto para este año. Para eso hay que ir al pasado, analizar el presente y discutir el futuro del básquet formativo.
El entrenador Leandro Ramella enseña a trabajar todos los aspectos necesarios para contener esta jugada, con un abordaje acorde a la complejidad del básquet actual.
Antes de pedir mejores decisiones ¿nos detenemos realmente a pensar con qué categorías y conceptos les pedimos a los jugadores que decidan?
Menos competencias formales, tiempo libre y energía para entrenar. Bien usado, este período define lo que después se ve durante la temporada.